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El Arrojo del Ignorante

La comunicación es como el futbol, un sector (llámalo sector, o llámalo materia, ciencia, disciplina…) donde todo el mundo tiene el arrojo de opinar a la hora de reunirse a analizar o planificar a corto o medio plazo. Cualquiera sabe qué es lo que hay que hacer para difundir los mensajes, da igual que no haya visto una nota de prensa o contactado con un periodista en su vida. La cuestión es lanzarse a opinar e, incluso, a exigir.

Llevo trabajando en el desarrollo de la comunicación desde 1996 y lo he hecho para instituciones, pymes, asociaciones, organizaciones sin ánimo de lucro (ONG’s) y multinacionales, y siempre, siempre, siempre me acabo encontrado algún listillo de turno que te dice como hacer tu trabajo. Me ha pasado incluso trabajando gratis como voluntario en temas sociales.

La verdad es que uno se acostumbra a todo y acaba aceptándolo como un factor más de tu trabajo, aunque no deja de sorprenderte cuando el típico iluminado te dice aquello de “ahora lo que tienes que hacer es conseguir que el diario El País entreviste a fulano”, como si conseguir tal hito mediático fuese cuestión de llamar a la redacción y pedirlo como quien encarga una pizza.

Tiene gracia porque a mi en la vida se me ocurriría enmendarle la plana a un director financiero, o al máximo responsable de recursos humanos, seguridad, informática… Sin embargo la comunicación y la publicidad son áreas abiertas a todos, especialmente aquellos que no tienen ni puñetera idea de su funcionamiento porque curiosamente, quien conoce a fondo su complejidad siempre es respetuoso y coherente respecto a nuestro trabajo. Afortunadamente este el caso de mi jefe actual que es buen conocedor de lo complejo que es esto de difundir tus ideas y mensajes a los públicos elegidos como objetivo.

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La comunicación en salud: profesión de riesgo (para el lector)

La comunicación en el ámbito de la salud requiere de la especialización de periodistas y comunicadores. Las consecuencias que pueden derivarse de una mala praxis en la difusión de mensajes de este sector son demasiado costosas para el ciudadano. Y es que la salud no es como la tecnología donde confundir como algo real los avances que realmente son ciencia ficción no tiene más consecuencia que la desilusión del lector. Cuando se trata de salud, de hablar sobre avances en el tratamiento de enfermedades, lo que está en juego son las expectativas, la esperanza y la vida de las personas. Y con eso no debemos jugar nunca.

La especialización de periodistas, informadores y comunicadores en salud ha sido el objetivo durante más de dos décadas de la Asociación Nacional de Informadores de la Salud (ANIS). Una alianza de profesionales que el pasado fin de semana la celebraba la décima edición de su Congreso Nacional de Periodismo Sanitario en Madrid. Un foro de encuentro de periodistas y comunicadores del ámbito de la salud con los principales agentes sanitarios del sector: profesionales, sociedades científicas, industria, gestores, políticos…

A lo largo de los tres días que dura este congreso uno tiene ocasión de reencontrarse con los compañeros, debatir los temas de actualidad y conocer futuros proyectos interesantes. ANIS este año ha cumplido 20 años, una época en la que ha tenido ocasión de consolidarse como la asociación sectorial de periodistas más grande que hay en España. Son casi 600 miembros que cada año pagan religiosamente su cuota y se involucran en la búsqueda de fórmulas que garanticen la especialización de los comunicadores o la defensa de condiciones dignas en un momento en el que algunas empresas están aprovechando la coyuntura para maltratar laboralmente a sus redactores con contratos leoninos y lamentables.

Fue especialmente ilustrativa una mesa donde los profesionales sanitario hablaron de cómo perciben ellos el trabajo que realizan los periodistas sanitarios. Allí se habló sin reparos de la crisis brutal que viven los medios y de las prácticas que están llevando a cabo para tratar de sobrevivir. En esta mesa intervinieron los presidentes de las instituciones colegiales de enfermeros, médicos , veterinarios (Máximo González Jurado , Juan José Rodríguez Sendín, Juan José Badiola) y la secretaria general de los farmacéuticos, Ana Aliaga.

Aquí hay mas sobre Comunicación en Salud con Iñigo Lapetra Muñoz